Fotógrafo de bodas

Héctor Cardeñosa

Qué puedo contarles sobre mi… antes de ser fotógrafo de bodas, fue mi padre quien me hizo ver la belleza de la fotografía. Desde pequeño siempre tuve una cámara en mis manos, al principio usaba desechables que llevaba a los viajes con el colegio, ahí fue donde comenzó mi afición y luego era mi padre quien me prestaba una cámara analógica en los viajes que hice en familia. Años más tarde, en la época de instituto siempre llevaba una cámara digital compacta a clase y me pasaba los ratos libres haciendo fotos de mis amigos, tengo CDs llenos de fotografías de aquella época y mínimo una vez al año me pongo a ojear todos esos recuerdos, lo llamo el cajón oscuro, prometo no revelar fotos de esa época.

Reconozco que no soy de esas personas que siempre supieron que algún día sería fotógrafo de bodas, lo mío fue una simple y bonita casualidad. Comencé formándome y trabajando con varios profesionales de la fotografía de bodas a los que de alguna manera siempre estaré agradecido por enseñarme esta profesión. Después de varios años trabajando en fotografía social y de eventos terminé centrándome en como fotógrafo de bodas, desde entonces siempre traté de aprender y mejorar de otros fotógrafos de boda profesionales que admiro, de esta manera he ido encontrándome a mi mismo y así el tipo de fotografía con la que disfruto y me identifica. Eso me hace inmensamente feliz.

Considero que mis fotos tendrán más valor dentro de unos años que ahora, así que entiendo la fotografía como una forma de recordar en un futuro momentos que vivimos en un pasado.

Me gusta la naturaleza, por eso tiendo a inmortalizar momentos en entornos naturales (tanto campo como playa) y evito siempre forzar posados. Me esfuerzo porque la pareja, es decir, ustedes, se sientan cómodos y relajados, para mi es lo más importante ya que todo ese amor que sienten debe reflejarse luego en fotografías. Mi estilo se acerca más a contar una historia y no tanto en hacer “la gran foto”. Me centro en los pequeños detalles de cada persona, momento y lugar que fotografío para que puedan recordarlos siempre.

Definir con palabras lo que significa amor siempre me ha resultado difícil, por eso trato de explicarlo con fotografías. No solo hablo de amor hacia otra persona, sino también amor a una pasión, a un hobbie o al arte, por ejemplo una pareja de bailarinas. Pero si tuviera que hacerlo con palabras podría decir que el amor es lo que se siente cuando despiertas al lado de una persona y sientes que no necesitas nada más en tu vida.

Doy bastante importancia a vivir experiencias reales y espontáneas y a rodearme de buenas personas, creo que esto es necesario tanto para el progreso personal como el profesional de todas las personas. Las sonrisas y la felicidad es altamente contagiosa, disfruto ver la felicidad en las personas y eso me hace también feliz a mi. También me encanta conocer gente nueva de otros países, personas con historias únicas, culturas y costumbres distintas a las mías de las que se pueden aprender mucho.

Sobre mi puedo contarles también que me gustan las noches de acampada bajo el espectacular manto de estrellas que podemos ver en el cielo de Canarias, compartir unas copas de vino con amigos hablando de cómo hacer este mundo mejor y más sostenible, y jugar a las palas en la playa hasta que caiga el sol en el horizonte. También disfruto de los domingos de sofá y cine casa viendo películas en el proyector.

Viajo tanto como puedo y, aunque mi sueño es llegar a dar la vuelta al mundo sobre mi moto y poder fotografiar cada lugar que visite, por ahora disfruto dejándome llevar por el día a día, viajando donde «me lleve el viento». Confío en conseguir algún día este sueño.

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